jueves, 25 de marzo de 2010

Los toreros.


Además de nosotros cuatro, existían Cris y Bicho, eran más chicos que nosotros, ella es hermana de Mayito, Nuné y Martus. Bicho ( léase Arturo ), es mi hermano.
Ellos eran unos escuinclitos, que en ocasiones les permitíamos jugar con nosotros, por aquello de su edad. Ya saben uno como a los siete u ocho años, guau, se siente muy grande. Así que no teníamos mucho que hacer con ellos.
Pero la verdad es que no nos necesitaban porque solitos inventaban sus travesuras, y vaya que eran muchas.
La Cris, era dulcecita, tierna, frágil. Bicho era berrinchudo, voluntarioso, un desorden. Y a Cris se le olvidaba lo modocita cuando aparecía Bicho.
Nosotros nos metíamos al gallinero, a mascar chicle, pero ellos...............toreaban a las gallinas del Abuelo ( Papá Nuné ), a Bicho le encantaba torear a Sansón, el gallo. Se daban vuelo, las pobres gallinitas blancas corrían despavoridas por todos lados, cacaraqueaban que daba gusto, y los niñitos felices de sus corridas.
Por supuesto cuando se daban cuenta, llegaban corriendo al gallinero a sacarlos y a guardar a las pobres e indefensas gallinitas. Papá Nuné se ponía verde del coraje, alegaba que ya no iban a poner y vociferaba.
Los chiquitos felices de su aventura, solo escuchaban. Les entraba por un oído y les salía por el otro, porque la toreada se repetía con bastante frecuencia igual que los corajes del Abuelo.

domingo, 21 de marzo de 2010

La compra clandestina






Nuné, que era el arriesgado, el intrépido, nos llamaba con gran misterio y nos íbamos al jardín, para que nadie escuchara lo que nos iba a decir.

La primera vez, no imaginábamos para que era esa reunión, pero como buen equipo acudimos al llamado.

Nos preguntó, que si teníamos dinero ahorrado, los tres le dijimos que sí, así que nos propuso que le diéramos, para que él saliendo de la escuela pudiera comprar PEDACERA DE CHICLE, aquello era maravilloso, la mejor propuesta de nuestra vida. El chicle estaba prohibido en la casa, así que él nos abría la posibilidad de mascar chicle, qué sabrosura.
Pero, ya se imaginarán, empezaron las preguntas y las dudas. Y si nos ven? si mi Abue se da cuenta? si Doña Jo se entera? nos van a castigar.
Nuné tenía siempre la respuesta: Nos vamos al gallinero y ahí nadie se va a enterar que estamos mascando chicle y podemos hacer bombas. Así, ante tales argumentos dimos a Nuné dinerito para que él hiciera la compra clandestina.
Al día siguiente se nos hizo larga la espera, pero por fin llegó, nos fuimos al gallinero, la bolsa estaba casi llena, nos metimos un puño y otro hasta ya no poder más, nos supo sabrosisisisismo
no se podían hacer bombas, pero no importaba, se podía MASCAR CHICLE. No se dieron cuenta los adultos, así que la operación se repitió varias veces.
Hasta que un día echamos tanto relajo, que las gallinas empezaron a aletear y cacarear y fueron al gallinero para saber que pasaba. NOS CACHARON.
Así que esos momentos deliciosos y felices tuvieron que terminar.



sábado, 13 de marzo de 2010

La leche Nido.




Mmmmmmm que rica, abres la lata de leche nido, ese olor te invita a saborearla.

Pues qué creen, cuando éramos chicos, mi Mamá Estelita y mi Pápá Mario ( mis tíos ) tenían una botica, ellos eran doctores, y en vacaciones nos ibamos a ayudarles, podía ser acomodando medicinas, limpiando algo, atendiendo a las personas que llegaban a compar. A mí me gustaba mucho ir, me divertía. mmmmmm........creo que en algunas ocasiones no me gustaba tanto cuando solo era acomodar y limpiar.

Claro que nos las ingeniábamos para jugar, a veces íbamos los cuatro, otras solo de dos en dos, por supuesto que a mí me tocaba ir con Nuné, mi gran compañero.

Una tarde llamaron a mis papás ( tíos ), creo que para una consulta, nos encargaron la botica con miles de recomendaciones: fíjense bien en el cambio, nadie detrás del mostrador, solo ustedes, se portan bien, no hagan travesuras, bla, bla, bla, bla......pero si éramos uno angelitos.
Todo empezó como nos habían dicho nuestros papás, pero......nos ganó la travesura, abrimos una lata de leche nido, empezamos con las cucharadas, era una delicia, y cuando nos dimos cuenta aquello había bajado a la mitad, nos preocupamos, nos iban a regañar!!!!!!!!!! qué hacíamos?????? así que decidimos acabárnosla, no se darían cuenta jiar, jiar.
Pero el estómago empezó a hacer gur, gur, gur, córrele al baño, y empezó la vomitadera, ni siquiera oímos cuano llegaron Pa y Ma. Ya sabrán, empezaron las preguntas, qué pasó??? qué hicieron?????? y llegó la gran pregunta COMIERON LECHE NIDO!!!!!!! los muy ingenuos respodimos: cómo se dieron cuenta?????? porque están vomitando pura leche!!!!!!!!!!
Desde esa ocasión, nos tenían muyyyyyy vigilados. Pero con esa amarga experiencia no nos quedaron ganas de comernos la famosa LECHE NIDO.

lunes, 8 de marzo de 2010

Porqué tenemos que crecer?


Hoy, estoy en la nostalgia.
Esos videos de poesía en la secundaria, jijos, dolieron, apachurraron mi corazón.
Cuántos ya no están junto a mí, si ya sé CRECIMOS, pero hacen falta. Extraño a Manuel ( Nuné ), a mi Abue, a Papá Nuné, a Ma, a Pa, (ellos ya están con Dios). Extraño a Martus, a Mayito, a mis Barbaritas.
Son tan importantes en mi vida, ellos llenaron ese vacío, ese hueco de mi corazón y mi alma, Dios los bendiga por ello.
Creo que vale darse el chance de sentir dolor, de extrañar, de necesitar un apapacho, una palabra amable, y hoy estoy en ese momento.