
Nuestras noches de campamento
Mayo y Nuné eran scouts, sabían armar tiendas de campaña, hacer fogatas, asar papas. Martus y yo no lo sabíamos pero disfrutábamos todo lo que ellos hacían.
Una que otra noche, pedíamos permiso para acampar en el jardín, ellos con sábanas y colchas viejitas, varas del jardín, mecate armaban la tienda de campaña, en el piso ponía plástico y encima cobijas para que nos durmiéramos.
Prendían la fogata haciendo el cerco con piedritas para que no se propagara la lumbre y con ramitas secas de nuestros árboles, ocote y cerillos !!!!!!!listo!!!!!!!!!!!!.
A veces asábamos bombones, otras hacían un agujero en la tierra ponían no me acuerdo que y papas, todo era tan rico.
Reíamos, platicábamos, éramos tan felices, tan unidos, nos amábamos tanto, Martus y yo además nos sentíamos protegidas por nuestros hermanos mayores, teníamos la seguridad de que ellos no iban a permitir que nos pasara nada.
Claro que los peligros era miles en nuestras cabezas, porque simulábamos estar en la selva o en un bosque, así que si los leones atacaban, ellos lucharían para defendernos, cualquier peligro sería vencido por Nuné y Mayo.
Así jugando nos vencía el sueño y normalmente cuando estábamos en el quinto sueño, nuestros papás con mucho cuidado y amor nos pasaban a nuestras camas.