
Ya sabrán la emoción tan grande que sentí saber que mi gemela esté por aquí, aunque glups, escribí de los caracoles, pero también de que éramos princesas, perdón de que seguimos siendo princesas.
Y hoy les voy a contar algo de fantasmas, buaaaaaaaa!!!!!!!!!
Recordarán que la casa de mi Abue era muyyyyyyy grande, las puertas hacia el jardín tenían vidrios y una puerta plegable de madera que cerrabamos al anochecer.
En las noches oscuras con viento, veíamos como se movían las copas de los árboles, escuchábamos el ruido de las hojas, el silbido del viento, el miedo se iba apoderando de Mayito, Nuné, Martus y yo, no nos atrevíamos a cerrar las puertas de madera, les pedíamos a los niños que lo hicieran y corrían, huían.
Así que nosostras temblando de miedo nos acercábamos a cerrar y veíamos unos fantasmas correr por los pasillos, el terror se apoderaba de nosotros, gritabamos, pedíamos auxilio. Cuando llegaban a socorrernos, los fantasmas habían desaparecido.
Una noche estabamos los cuatro jugando muy felices, empezaba a llover, hacía mucho viento, y una vez más debíamos cerrar las famosas puertas de madera, Mayito y Nuné no se pudieron escapar en esta ocasión, les tocaba, no les quedaba de otra. Y al acercarse a la puerta pegaron de gritos porque vieron a los fantasmas.
Cúal sería nuestra sorpresa que por el miedo dijeron: si hay fantasmas!!!!!!!!!!! y no somos nosotros!!!!!!!!!!!!!!!
Nos confesaron que ellos se ponían unas sábanas encima para asustarnos, pero...............y esos fantasmas que estaban entre los árboles eran de verdad?????????????
No recuerdo quién nos dijo que eran las sábanas que estaban tendidas y no alcanzaron a quitar. Jiar, jiar, jiar Nuné y Mayito tuvieron su merecido.
6 comentarios:
tay te amo
Porfis, quién eres?
Tati
quien te ama
quien te ama
soy marquito
ves ya salio el otro que te ama uuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu
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